La educación bilingüe ayuda a retrasar problemas cognitivos como el alzhéimer»

Para estar en buena forma cerebral, el experto en neurotecnología recomienda la lectura, el ejercicio físico y el ajedrez. «La mentalidad fija es la peor enemiga de la educación»

Álvaro Fernández Ibáñez(Bilbao, 1973) es economista especializado en neurotecnología y neurociencia aplicada. Vive desde 1999 en EEUU, donde dirige una empresa que busca cómo mejorar la educación, la salud y la mente a partir de los últimos avances en neurociencia. Miembro del Consejo para la Salud Mental del Foro Económico Mundial, jurado del Global Teacher Prize y autor de El cerebro que cura (Plataforma), ha estado recientemente en Madrid participando en el Global Education Forum que organiza la Universidad Camilo José Cela.

Sostiene que «el bilingüismo practicado de forma sostenida en el tiempo mejora las funciones ejecutivas del cerebro y ayuda a retrasar problemas cognitivos como el alzhéimer». Otras buenas prácticas que ponen en forma las neuronas son la lectura, el ejercicio físico o el ajedrez. «Todo lo que implique novedad, variedad y desafío ayuda a mejorar la salud cognitiva. La mentalidad fija es la peor enemiga de la educación y la neuroplasticidad», afirma. Y recomienda a la escuela española que ofrezca «distintos caminos a los alumnos», sin dejar de impartir «contenidos sólidos comunes», porque «no tendrá éxito si quiere que todos hagan lo mismo».

 

¿A qué se dedican los neuroconsultores? ¿Qué relación tienen con la educación?
En los últimos años ha empezado a aumentar el interés por mejorar la capacidad del cerebro. Al igual que las personas quieren estar en buena forma física, se preocupan también por estar en buena forma cognitiva. Se habla cada vez más de consultores del cerebro o entrenadores mentales y hay más actuaciones basadas en la neuroplasticidad. Esto se puede aplicar para ayudar a que los alumnos aprendan más. Por ejemplo, la escuela Arrowsmith de Canadá tiene un programa de refuerzo cognitivo para alumnos con necesidades especiales. También está creciendo mucho el mindfulness para reducir el estrés de niños y profesores.
Usted dice que la educación bilingüe es un gran aliado del desarrollo cerebral en los niños. ¿Qué muestra la evidencia científica?
El bilingüismo practicado de forma sostenida en el tiempo mejora las funciones ejecutivas del cerebro y ayuda a retrasar problemas cognitivos como el alzhéimer. No impide la patología, pero retrasa hasta cinco años la aparición de sus síntomas.
Cómo se consigue?El beneficio del bilingüismo viene de que obliga a hacer un esfuerzo cognitivo en tiempo real que ejercita la corteza prefrontal del cerebro. Las neuronas se conectan unas a otras y esas conexiones se fortalecen. Cuantas más neuronas y conexiones neuronales creemos, más reserva cognitiva tendremos para la edad de la jubilación y más tardará en afectarnos la enfermedad. Pero no se consigue sólo con el aprendizaje, sino con la práctica constante. En EEUU todo el mundo quiere aprender chino porque se dice que es el idioma del futuro, pero el problema es que luego no se practica. Tiene más sentido aprender español, porque existen más opciones reales de utilizarlo.En España hay controversia con el bilingüismo. La Comunidad de Madrid, que ha sido la gran impulsora, ha dado marcha atrás en Secundaria porque hay dudas sobre si aprender en inglés materias como la Historia hace que se dominen peor los conceptos en español.Todo depende de cómo se implemente. Para eso hay que analizar con detalle en qué asignaturas se hace, porque quizá tienen más sentido Matemáticas y Ciencias en inglés y no tanto la Historia. La inmersión funciona mejor con niños de cuatro o cinco años, porque hasta los seis o siete años tienen mejor oído y aprenden por ósmosis. Además, hay que recurrir a profesorado nativo o prácticamente nativo porque, sino, puede perjudicar el proceso de aprendizaje.Usted vive en Florida pero nació en Bilbao. ¿Qué le parece el sistema de inmersión lingüística del País Vasco? Los últimos datos dicen que el modelo D (en euskera, seguido por el 70% de los alumnos) no consigue alcanzar el objetivo del bilingüismo y ha subido la cifra de alumnos que no son competentes ni en euskera ni en castellano.Los alumnos aprenden el euskera, pero no lo practican, y para que funcione el bilingüismo hay que practicarlo. Como economista, creo que se están poniendo demasiados recursos sobre un tema que no está funcionando bien. Habría que priorizar más el inglés, que es la lengua de la ciencia.¿Cuál es la mejor edad para aprender un segundo idioma?Cuento antes, mejor. Incluso en Infantil, etapa clave para la fonética. En Primaria se puede empezar a combinar mitad inglés y mitad castellano. Pero la práctica es muy importante: el bilingüismo real implica fomentar los viajes, pasar un verano en Inglaterra o hacer el interrail. El Bachillerato Internacional también es muy buen programa. Y en España sería clave ver las películas en versión original y con subtítulos en inglés.
Resumen del artículo publicado en el diario El Mundo.  

 

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