Una época para aprender a manejar las emociones

Estos días de confinamiento en familia son una gran oportunidad para aprender a regular nuestras emociones. La Educación emocional se convierte en una herramienta fundamental contra el estrés y la tensión en casa.

La crisis sanitaria ocasionada por el Covid-19 nos está haciendo vivir una situación única, a la que no estamos acostumbrados ni los adultos ni los niños. El #quédateencasa es fundamental para que esta situación pase cuanto antes, pero también puede estar generando momentos de estrés y tensión si no sabemos regular nuestras emociones.

Conocer cómo funcionan las emociones y cómo podemos gestionarlas es fundamental para sobrellevar estos días de confinamiento en familia de la mejor manera posible. Y a ello también pueden contribuir los profesores desde la enseñanza a distancia.

La Educación emocional, por tanto, se convierte en una herramienta fundamental para estos días, y es muy importante que padres y profesores la pongan en práctica con los niños desde sus respectivos ámbitos.

La psicóloga Sonia Martínez –que participó en uno de los webinars gratuitos que organiza la revista Padres y Colegios– define la inteligencia emocional como “la capacidad para hacer tres cosas: identificar lo que sentimos, comprender lo que sentimos y manejar las emociones”. Y advierte de que “no se pueden manejar las emociones si antes no hemos identificado y comprendido lo que sentimos”.

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La inteligencia emocional es la capacidad para hacer tres cosas: identificar y comprender lo que sentimos, y manejar las emociones

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Precisamente, esa es una de las tareas que tienen padres y profesores durante esta época: conseguir que los niños identifiquen sus emociones dándoles información sobre cada una de ellas. Martínez enumera seis emociones básicas: el enfado, la tristeza, el miedo, la alegría, la sorpresa y el asco.

El enfado, por ejemplo, sirve para defenderse; y en estos días, cuando un niño se enfada en casa, le vamos a ayudar mucho si le explicamos por qué se está enfadando, de qué se quiere defender”, explica la psicóloga.

De igual forma ocurre con la tristeza: “La tristeza sirve para valorar; y si le decimos al niño que no es para tanto, que hay que estar contento, quizás le estemos confundiendo, pero si le explicamos por qué esta triste, seguro que lo va a saber manejar mejor”.

El miedo, la emoción más fuerte

Sin embargo, es el miedo la emoción que más están manifestando los niños durante esta cuarentena. Cristina Gutiérrez, educadora emocional y directora de La Granja también participó en un webinar gratuito de Padres y Colegios. Para ella, “sentir miedo es más natural que nunca en estas circunstancias”.

El miedo es una emoción primaria, una emoción que sentimos todos los humanos. Y además de para sobrevivir, el miedo es el responsable de apartarnos del peligro”, explica Gutiérrez. Ese miedo puede incluso no ser real. “¿Cuántas veces nos ha preocupado algo de nuestro hijo y al final no ha pasado?”, recuerda la educadora.

De hecho, ella advierte de que “el 93% de los miedos que sentimos no pasarán nunca”. Sin embargo, “el miedo nos lleva a hacer la peor interpretación posible, ya sea real o imaginaria, y además es contagioso, es una emoción invasiva que cada vez se hace más grande dentro de nosotros”. Por eso es la más potente de todas las emociones, “porque nos ayuda a sobrevivir como especie”, indica Gutiérrez.

Cómo superar el miedo

¿Cómo podemos superar el miedo? “A través de la valentía”, responde Cristina Gutiérrez. “Hablemos del miedo, hablemos con naturalidad de lo que sentimos, ya sea rabia, decepción, frustración, celos, envidia…”. Es la manera de poder regularlo, explica la educadora.

Eso es también lo que recomienda la psicóloga Sonia Martínez: “Saber por qué tiene miedo, le va a ayudar a manejarlo mejor ahora y en el futuro, porque cuando tenemos miedo buscamos información, queremos recibir el apoyo de una persona que en ese momento pueda decirnos qué está pasando, y darnos cuenta de que no pasa nada”.

Después de darle al niño toda esa información, Sonia Martínez nos aconseja “bloquear las emociones”. ¿Cómo hacerlo? “Si le decimos ‘yo te entiendo, te comprendo, yo en tu lugar estaría igual…’, nos daremos cuenta de que son unas palabras mágicas, porque no están acostumbrados a que les digamos que les comprendemos”.

Según la psicóloga, “cuando los niños dicen que están enfadados, ellos no son capaces de entender un determinado punto de vista, por eso es importante ver cómo lo están sintiendo o cómo lo están viviendo ellos”. Es también una forma de desarrollar la empatía: “Podemos ayudar a nuestros hijos a pensar de forma más constructiva, a buscar pensamientos  aliados que puedan aportar soluciones”.

«En una escala del 1 al 10, hoy me he levantado con un 2 de paciencia, así que sé que tengo que entrenarla durante el resto del día
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Fuente: Magisterio

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