Algunos consejos para ser ético en la empresa

Estoy preparando un libro sobre la empresa como comunidad de personas. No es inminente, pero voy trabajando en él. El editor me dijo que sería bueno incluir en algunos capítulos algo así como «los 13 mandamientos del buen directivo». He escrito estos, como cierre del capítulo sobre la ética del directivo. A ver qué os parecen. Las críticas y sugerencias serán bienvenidas.

Ser ético es asequible. Pero hay que proponérselo, porque se trata de adquirir virtudes, y eso siempre es arduo. He aquí algunos consejos sobre cómo conseguirlo:

  • Busca la excelencia, no te conformes con cumplir, no consientas fácilmente en objetivos parciales y excepciones.
  • Pregúntate por tu intención o motivación principal: ¿qué quiero conseguir?
  • Ante un problema, busca alternativas; no te dejes llevar por la pereza o la comodidad. Evita la respuesta emocional.
  • No confíes en el instinto ético: pide consejo y déjate ayudar.
  • Nadie está obligado a lo imposible… pero comprueba que es imposible.
  • Lo que debes hacer no suele ser lo que te gusta o te conviene.
  • Pregúntate por todas las consecuencias de tu acción sobre ti y sobre los demás.
  • Descubre las necesidades reales de los demás, y preocúpate de ellas.
  • Sé ejemplar; cuida la coherencia de tus hechos con tus palabras.
  • Haz cada día lo que debes hacer, hoy, ahora. Esta es la mejor manera de mostrar tu compromiso con la ética.
  • No ocultes ni justifiques tus errores: reconócelos, pide perdón, rectifica y recomienza.

Y algunas recomendaciones para tus relaciones con los demás:

  • Ayúdales a conocer los motivos de sus decisiones: por qué hacen esto.
  • Que piensen en términos de los demás: “¿te gustaría que te hiciesen esto?”.
  • Ayúdales a reflexionar sobre las consecuencias de sus acciones, para ellos y para los demás.
  • Enfréntales con sus responsabilidades: ante un problema, pregúntales ¿qué harías tú?, y, si su respuesta no te parece satisfactoria, ayúdales a entender por qué.
  • Suprime los incentivos que puedan llevarles a ser egoístas.
  • Invítales a buscar la excelencia, las mejores decisiones.
  • Fíate de los demás y que lo sepan. Dales responsabilidad y medios. Corre el riesgo de su libertad y deja que se equivoquen.
  • Haz que sean responsables de su vida, no dependientes.
  • No seas cobarde a la hora de corregir sus fallos, pero trátalos con respeto.
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